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Media sanción para el acceso al cannabis terapéutico en Entre Ríos

La Cámara de Diputadxs de Entre Ríos dio media sanción al proyecto de ley de Accesibilidad al Cannabis medicinal, terapéutico o paliativo del dolor, que surgió luego de un largo proceso de trabajo entre organizaciones de la sociedad civil, diputadxs y especialistas.

El proyecto que obtuvo la media sanción este miércoles, fue presentado con la autoría de Silvia “Nené” Moreno y Néstor Loggio, y con la co-autoría de la totalidad del bloque de diputadxs del Frente CREER. La iniciativa surgió de un proceso de discusión y participación con la sociedad civil, ya que organizaciones como la Agrupación Paranaense de Agricultorxs Cannábicxs (APAC) y la Asociación de Pensamiento Penal (APP) fueron responsables de la asesoría y redacción inicial del proyecto. 

La ley avanza en el reconocimiento de derechos fundamentales como el acceso a la salud y la información, además de la toma de decisiones sobre el propio cuerpo desde la soberanía y la autonomía. Pero la ampliación de derechos siempre encuentra oposición.

En este caso, el Colegio de Farmacéuticos de Entre Ríos, con espíritu de control, propuso modificaciones al proyecto a través de una nota dirigida al presidente de la Comisión de Salud Pública, Jorge Cáceres. En una de las primeras observaciones, argüían: “El derecho al acceso de medicamento seguro, de grado médico y calidad farmacéutica, debería anteponerse al derecho al acceso de la planta de cannabis”.

“Proponiendo priorizar condiciones que no son alcanzables por la ciudadanía de a pie en su autocuidado, se sugiere elevar los controles para el acceso al cannabis a puntos alcanzables solo por el sector privado”.

APAC y APP replicaron la nota del Colegio de Farmacéuticos, haciendo circular una respuesta para defender el proyecto entre asesores y diputadxs. Desde una perspectiva clara en consonancia con los derechos humanos, la respuesta explicaba: “Proponiendo priorizar condiciones que no son alcanzables por la ciudadanía de a pie en su autocuidado, se sugiere elevar los controles para el acceso al cannabis a puntos alcanzables solo por el sector privado. Esto no pareciera fortuito sino intencional. Sin embargo, vale la pena recordar el lema de aquellos mexicanos y mexicanas que hoy reclaman #RegulaciónPorLaPaz: “Primero los derechos, luego el mercado”.

Pese a la respuesta de las organizaciones, durante la anterior sesión ordinaria que daría media sanción sobre tablas a la norma, una diputada del PRO optó por negar otorgar la mayoría de 2/3 necesarios para la votación. Los argumentos eran los del Colegio de Farmacéuticos y la necesidad de modificaciones. Luego se conocería por declaraciones de otra diputada que el bloque PRO se habría reunido previo a la sesión con el Colegio de Farmacéuticos.

Un día histórico

Finalmente, tras la fallida votación sobre tablas, el proyecto de acceso al cannabis terapéutico debía ser votado, como indica el reglamento, en la siguiente sesión ordinaria. Así fue que luego de una larga discusión sobre el presupuesto 2021, lxs diputadxs autorxs del proyecto expresaron sus discursos en defensa de la norma, que finalmente se aprobó sosteniendo el espíritu que le imprimieron las organizaciones.

“Nuestra constitución provincial, que en su artículo 19 reconoce el derecho a la salud como un derecho humano, que debe ser garantizando de forma gratuita y universal”.

La diputada Moreno explicó en su alocución que “tuvimos en cuenta los marcos normativos en materia de derechos humanos y la modificación de la carta magna nacional realizada en 1994, cuando se incorpora en su Artículo 75 inc. 22, una serie de tratados internacionales que reconocen el derecho a la salud y su protección de manera integral, como uno de los derechos fundamentales. También tuvimos en cuenta que la Organización Mundial de la Salud la concibe como un estado de completo bienestar mental, social y físico, no solamente la ausencia de afecciones. Por supuesto también quiero mencionar nuestra constitución provincial, que en su artículo 19 reconoce el derecho a la salud como un derecho humano, que debe ser garantizando de forma gratuita y universal”.

“Quiero agradecer especialmente a Mamá cultiva, madres extraordinarias que luchan por sus hijos contra viento y marea, porque pagaron con su cuerpo muchas veces el sistema penal argentino que persigue a quien tiene una planta de cannabis para producir aceite”, expresó por su lado el diputado Loggio, que además agregó: “Hace falta que tengamos las normas adecuadas y que dejemos de ver esa planta como un enemigo del sistema punitivo, el estado debe regular la utilización de la planta de cannabis”.

El festejo no tardó en llegar y APAC publicó: “se concreta un hecho por el cual veníamos luchando y eso da pié a seguir por el camino del activismo, reivindicando la histórica causa de lucha y militancia por la regulación de la planta de cannabis”.

Con la media sanción el proyecto es girado a Senadorxs, donde esperará su aprobación definitiva y posteriormente su consecuente promulgación y reglamentación.

Los puntos novedosos del proyecto de ley

Sobre el carácter vanguardista del proyecto, el activista Gustavo Gabbi, quien forma parte del equipo redactor del proyecto e integra la Agrupación Paranaense de Agricultorxs Cannabicxs adelantó a MATE que “se plantean dos principios fundamentales: por un lado el de accesibilidad, referido a garantizar el derecho a la salud a través del acceso a la planta; y por otro el de interpretación,  referido a que ninguno de los artículos que formen parte de la ley o la futura reglamentación podrían ser interpretados para restringir el acceso al cannabis. Ante la duda interpretativa, siempre hay que garantizarlo”.

En paralelo a la venta en farmacias de preparaciones magistrales, se prevé que les usuaries tengan autonomía para acceder al cannabis por vía del autocultivo. El integrante de APAC comenta que “está previsto que se pueda contar con una certificación para validar la autorización al autocultivo, algo que es elemental en un contexto como el actual de criminalización”.

El proyecto “contempla la posibilidad de hasta 3 domicilios para autocultivar o proveer solidariamente a un tercero y no establece un límite de plantas.

También detalla que el proyecto “contempla la posibilidad de hasta 3 domicilios para autocultivar o proveer solidariamente a un tercero y no establece un límite de plantas. Esto es por las complejidades del cultivo y la necesidad de materia vegetal suficiente como para tener un backup ante insectos, plagas, hongos, cogolleros, errores en el cultivo, etc. Para sostener realmente una terapia es clave no quedarse sin cannabis en situaciones que pueden ser críticas”.

Por su parte, Silvia “Nené” Moreno apunta que luego de presentar la idea al bloque CREER, “comenzamos a trabajar de forma participativa, incorporando la mirada de distintos actores vinculados a la materia, tanto a nivel provincial como nacional”. Y continuó: “esta forma de trabajo nos permite presentar un proyecto de ley que se logra a partir de un trabajo colectivo para resolver el problema del acceso al cannabis seguro e informado, ya sea por la vía de las farmacias, del autocultivo, el cultivo solidario o comunitario, todas posibilidades previstas en esta ley”.

La redacción autoriza a asociaciones civiles y fundaciones para poder cultivar abasteciendo solidariamente a sus socies. Sobre este punto Gustavo afirma: “que estén autorizadas a cultivar para sus asociados es interesantísimo por la característica comunitaria de esa acción”.