Collage de Guillermo Casañas

DMT: Primer experimento con psicodélicos en Argentina

Científiques del Laboratorio de Neurociencia Cognitiva Computacional (Cocuco) de la Universidad de Buenos Aires publicaron uno de los primeros estudios con psicodélicos en humanos. Dialogamos con Enzo Tagliazucchi, Carla Pallavicini y Federico Cavanna, quienes analizaron el uso de DMT en un grupo de 35 personas y en un entorno naturalístico, una característica que lo hace diferente a otros estudios. La ciencia argentina avanza en la investigación de estas sustancias y su potencial uso terapéutico.

A lo largo de un año, Enzo Tagliazucchi, Carla Pallavicini, Federico Cavanna, Federico Zamberlan y Laura de la Fuente, recorrieron toda el Área Metropolitana de Buenos Aires con un electroencefalógrafo portátil bajo el brazo. El estudio fue realizado en un entorno naturalístico, cómodo, familiar, en un grupo de 35 voluntaries que ya tenía contacto previo con los psicodélicos y que podía acceder a los mismos por su cuenta. 

“En primer lugar hacemos cuestionarios para medir el estado de la persona antes de la experiencia, cuantificarlo y medirlo después de la misma. Durante el experimento medimos las oscilaciones en la actividad colectiva de las neuronas en el cerebro que pueden estar asociadas a ese estado alterado de conciencia”, cuenta Enzo Tagliazucchi, neurocientífico y director del laboratorio. “Nuestro objetivo fue entender qué es lo que pasa en este tipo de experiencias de tipo unitiva o mística (experiencias relacionadas a la unión con el entorno, pérdida de identidad personal, estado de bienestar y conexión con lo que nos rodea), desde la perspectiva de capturar posibles marcadores asociados a señales que vienen del cerebro”, agrega. 

“Nos gusta hacernos preguntas en las que haya pocas respuestas al respecto. Esto fue uno de nuestros objetivos, describir mejor la experiencia de fumar DMT a nivel correlato neuronal y subjetivo”.

La molécula N-dimetiltriptamina (DMT) es una triptamina psicodélica de acción corta que se encuentra en estado natural en muchas plantas y animales. Se vuelve activa por vía oral cuando se combina con un inhibidor de la monoaminooxidasa, y genera una modificación muy fuerte del estado cognitivo, con cambios visuales, somáticos y emocionales. “Nos gusta hacernos preguntas en las que haya pocas respuestas al respecto. Esto fue uno de nuestros objetivos, describir mejor la experiencia de fumar DMT a nivel correlato neuronal y subjetivo”, señala Carla Pallavicini, doctora en Física e integrante de Cocuco.  

Luego de administrar los cuestionarios psicométricos previos a la experiencia procedieron a registrar las actividades cerebrales con electroencefalografía (EEG) wireless. Allí encontraron una caída en el ritmo alfa, algo consistente en todos los estudios con psicodélicos, pero también vieron un incremento en el ritmo gamma. La técnica que utilizaron se conoce como “análisis de tiempo-frecuencia” y permite estudiar cómo las oscilaciones se modifican desde el consumo de la sustancia hasta el estado basal (momento más bajo de energía en un sistema). En los resultados del estudio encontraron correlaciones en los incrementos de las oscilaciones gamma y los ítems asociados a las experiencias de tipo místico.

 

Los psicodélicos ofrecen la posibilidad de estudiar estas experiencias desde un punto de vista subjetivo de le usuarie y también neurofisiológico. Es muy importante que las variables del “set” (el estado mental de le usuarie al iniciar la experiencia) y el “setting” (entorno físico al que se expone al iniciar la experiencia) estén lo más controladas posible. Algo difícil de lograr en un ambiente como puede ser un laboratorio, donde las variables relacionadas al “setting” (temperatura, el aislamiento de sonido, entre otras) pueden estar más controladas pero se expone al usuario a un entorno poco natural, y que puede interferir en la experiencia subjetiva. 

“El gran interés para nosotros pasa por la curiosidad básica de ver qué es lo que pasa en el cerebro de una persona cuando siente que se disuelve entre sus entornos”.

“El gran interés para nosotros pasa por la curiosidad básica de ver qué es lo que pasa en el cerebro de una persona cuando siente que se disuelve entre sus entornos”, explica Tagliazucchi. La relación entre la experiencia subjetiva y la configuración física del cerebro es un estado muy fuera de lo común para los experimentos, y es allí donde se ven las ventajas de los estudios en entornos naturales o de tipo naturalísticos.

“Este tipo de estudios tienen la ventaja de incorporar las variables en las cuales las personas consumen naturalmente. Un estudio de laboratorio implicaría que nosotros les demos la sustancia, que tengamos en posesión la dosis justa de la droga, saber cuán activa es, entre otras cosas, y no podemos porque no está permitido”, cuenta Federico Cavanna, psicólogo y parte del equipo de trabajo. Además, éste método permite sortear las trabas legales para poder acceder a los psicodélicos: “Es más sencillo desde el punto de vista legal, no podemos hacer mucho contra ello y una buena forma de estudiarlos es mirar a la gente que va a consumir”.

En los años 50 y 60 fueron realizados miles de estudios con psicodélicos, hasta que el prohibicionismo los sepultó en el Schedule 1 o Lista 1, aquella en la que están las sustancias prohibidas para su investigación médica. En esas décadas hubieron algunos estudios con psicodélicos en Argentina, sobre todo con LSD y psilocibina, pero allí no se tuvieron en cuenta algunas variables de control. Hoy en día, los resultados de esos análisis resultan prácticamente anecdóticos. 

“Condujimos el primer estudio en el país y uno de los primeros reportados en un entorno natural, eso nos abre la puerta para seguir investigando”.

En un contexto científico internacional que avanza en las investigaciones con psicodélicos es de mucha importancia tener nuevas evidencias y experimentos. “Condujimos el primer estudio en el país y uno de los primeros reportados en un entorno natural, eso nos abre la puerta para seguir investigando”, agrega Pallavicini. Sin perder el tiempo, el equipo trabaja en un estudio doble ciego (hecho con un grupo de control y uno experimental) de microdosificación con hongos Psilocybe, y ya cuentan con el protocolo de ética aprobado.  La pandemia frenó el desarrollo pero cuando se reabran las actividades empezarán a reclutar participantes para iniciar el experimento. La misión será comprender el impacto de dosis bajas de psilocibina en la creatividad, cognición, comportamiento y neurofisiología de los seres humanos.