y
Ilustración de Morcilla Pop

Drogarse en cuarentena, ¿qué cambió?

Como viene ocurriendo con todos los aspectos que caracterizaban nuestra vida antes de la pandemia, es posible que el aislamiento también haya modificado nuestros hábitos de uso de drogas o sustancias. No te asustes, es normal. En esta nota vamos a analizar los distintos escenarios de consumo, pero además intentaremos comprenderlos de la mano de algunes profesionales de la salud mental.

Al encontrarnos en una situación atípica en términos históricos, es comprensible que todavía no haya cifras estadísticas, por lo menos a nivel nacional, sobre cómo se consume durante el aislamiento. La organización colombiana Echele Cabeza Cuando Se De En La Cabeza publicó ayer una serie de datos muy interesantes, que pueden servirnos de referencia y que fueron obtenidos gracias a una encuesta realizada a 1.239 personas y se hizo virtualmente entre el 31 de marzo y el 3 de abril del año 2020.

Un dato que impacta es que el 65% de las personas que respondieron la encuesta aseguran consumir solas y el 35%, que lo hacen acompañadas. El 21% dijo que ya no disfruta las sustancias como antes, porque aparecieron los “malos viajes”. El 22%, por el contrario, afirma que las disfrutan más.

Otro aspecto importante que toma la encuesta es el del síndrome de abstinencia. El 32% manifestó que durante la cuarentena la ha sentido. De estas personas, el 58% reconoce que es por ausencia del consumo de cannabis, seguido de nicotina (13%), alcohol (10%), éxtasis (6%), cocaína (5%), entre otras.

¿CÓMO ABORDAMOS EL CONSUMO DE DROGAS?

Como primer medida aclaratoria,vamos a dejar bien en claro la perspectiva del abordaje que haremos. Ocurre que cuando hablamos de consumo, existen varios lugares desde donde mirarlo. Nosotres elegimos consultar a profesionales que trabajan con un abordaje integral en salud mental, que -muy resumidamente- considera que hay tantos modos de vincularse con un objeto de consumo como personas en el mundo. En el caso de poder acceder a un tratamiento que ponga en práctica este paradigma, la persona podrá decidir cuál es el consumo que define como problemático y que decide trabajar en un espacio terapéutico liberado de cargas morales, prejuicios y estigmas y donde se van fijando, en conjunto con el sujeto que demanda, objetivos con el fin de mejorar su calidad de vida. Desde este enfoque, la mirada no estará sólo sobre el objeto de consumo sino sobre la relación que establece ese sujeto para poder entender el “¿para qué?” de su vinculación.

¿QUÉ ONDA CON ESTA ACLARACIÓN?

Con todo esto queremos dejar sentada la dificultad de realizar generalizaciones acertadas y realistas, tratándose de un paradigma que se basa en realidades particulares y atiende la necesidad de cada sujeto consultante contemplando la multiplicidad de factores que lo constituyen.

Sin embargo, desde el paradigma de la reducción de daños se vuelve imprescindible atender a las particularidades de cada objeto de consumo. Si queremos mitigar los posibles daños del uso de una sustancia, debemos conocer sus especificidades y las de las personas que la consumen, sin dejar de tener en cuenta cada realidad particular y siempre atendiendo primeramente a las necesidades del sujeto.

Es complicado, pero no imposible. Peor es dejar esta determinante problemática librada a la suerte del paradigma prohibicionista/abstencionista, en el cual se opera desde la desinformación, el miedo y objetivación del sujeto consumidor. Ni hablemos de consultarle qué es lo que realmente busca o necesita, cómo percibe su consumo y menos aún ofrecerle la posibilidad de establecer sus propias metas terapéuticas.

Habiendo aclarado el posicionamiento de quienes escriben, pasaremos a presentar a les profesionales que colaboraron brindando información.

Mauro Armada (MP n° 22761) tiene 29 años, vive en Rosario y es psiquiatra. Trabaja en el Sanatorio Laprida, la Clínica San Felipe y la Clínica del Sur. También se desempeña como médico de guardia clínica general en el Hospital Granaderos a Caballo de San Lorenzo. Hizo su formación clínica en la clínica San Felipe avalado por el Colegio de Médicos de Rosario. Nos comunicamos virtualmente para consultarle sobre reacciones a posibles escenarios de consumo de sustancias legales, ilegales y psicofármacos.

Natalia Olivero. (Mat. 1594) es Lic. en psicología, especialista en Psicoterapia Cognitiva Integrativa y Directora del Departamento de Prevención de la Asociación Civil ABRA. Forma parte de la Asociación desde sus inicios, en 2015, desempeñándose en prevención y terapias individuales y grupales.

Érica Ramírez es tesista en la Lic. en psicología y, desde su ingreso a la Asociación en 2018, se desempeña en el fortalecimiento del área microsocial, realizando trabajo en conjunto entre consultantes y vínculos significativos, formando una red de apoyo para la instancia que cada uno transita, abocándose principalmente al trabajo de acompañamiento y psicoeducación a familiares de consultantes que inician tratamiento en ABRA.

DROGAS ILEGALES: DEALERS EN CUARENTENA 

Diversas fuentes alertaron que durante el período de aislamiento social puede variar la calidad de las drogas ilegales ofrecidas en el mercado negro, entre otras razones por su menor disponibilidad y el consecuente aumento de la dificultad para conseguirlas. La consecuencia: un mayor desconocimiento de les usuaries de lo que consumen, o en el peor de los casos, la imposibilidad de acceder a la sustancia de la que se hace uso, aparejada con las consecuencias en salud mental que esto puede tener en una persona que, por ejemplo, consume cotidianamente. Consultado sobre la posibilidad de que esto desemboque en más personas con síndrome de abstinencia o más casos de intoxicación por sobredosis, el psiquiatra Armada respondió que es muy posible, pero que puede deberse más estrictamente al modo de vinculación que el sujeto tiene con la sustancia y a cuál es el tipo de consumo que tiene.

Por otro lado, le consultamos por aquelles que, frente a la abstinencia de otras sustancias, pueden comenzar a usar drogas psiquiátricas a modo de reemplazo. Sobre esto, afirmó que es una situación posible. “El ejemplo más común es frente a la abstinencia de drogas, particularmente estimulantes, como las personas que utilizan anfetamina o cocaína.

Se ha visto que en este último período al menos las personas que venían con un tratamiento por una patología psiquiátrica o desarrollada a partir del consumo de sustancias, han empezado a modificar las dosis de los psicofármacos o han empezado a utilizar psicofármacos. Más que un reemplazo sobre la droga de elección, estas medidas tienen que ver casualmente con la situación de dificultad que plantea para la comercialización y la circulación el aislamiento total.

Al consultar a la Asociación Civil ABRA se problematizó el planteo, dejando por sentado que el modelo terapéutico que practican se centra en el sentido que cada persona en su historia de vida le da al objeto de consumo y no tanto en el objeto en sí mismo. También agregan que el hecho de que éste sea ilegal es el que provoca el desconocimiento acerca de su calidad y procedencia, entre otros factores de suma importancia. “Si uno compra un medicamento recetado en farmacia puede conocer y leer cuánto y qué contiene aquello que está ingresando en su organismo, efectos secundarios, qué hacer ante una sobredosis o mala ingesta, donde llamar, etc. ¿en la circulación de venta de las drogas ilegales, alguien tiene un prospecto donde toda esta información se detalla?”. Reflexión que sólo reafirma la necesidad de pensar en una política de drogas que subsane la desinformación y el desconocimiento creados por el prohibicionismo y que se base en los derechos humanos y la salud integral como pilares para entender la amplia problemática del uso de sustancias.

DROGAS LEGALES : ESCABIO Y PUCHITO

La SEDRONAR informó que los llamados a la línea 141 por consumo de alcohol han aumentado durante la cuarentena. Otra situación que puede darse es la de aquellas personas que antes del aislamiento tenían un consumo “regulado” de sustancias legales y accesibles, como el alcohol o el tabaco. Sobre un posible exceso en este tipo de consumo, Armada confirmó que ha habido claramente un incremento debido a la modificación de los hábitos de vida que propone la situación de aislamiento: “ha aumentado considerablemente la ingesta de alcohol en personas que de por sí no son alcohólicas, algunas con patologías psiquiátricas o psicológicas, otras con alguna situación social compleja y otras personas que simplemente son bebedores sociales o bebedores aislados de alcohol”.

Según el profesional, lo que ocurre es que a raíz del estrés de la situación y de la crisis que provoca en nuestras vidas el tener que modificar todos nuestros hábitos por la medida de aislamiento, hace que las personas tengan una acentuación en las conductas adictivas o que de alguna manera hagan uso o abuso de estas sustancias, para tratar de paliar algún otro tipo de factor psicológico.

Las profesionales de la asociación civil consideraron, respecto al consumo de drogas legales, que es un fenómeno que se puede entender desde una mirada amplia, de la población general, y otra más específica, de la población clínica. Respecto a la segunda, afirman que hay consultantes que no definen al tabaco y el alcohol como su objeto de consumo problemático, por lo que éste sigue la misma curva que el de la población general. Por otro lado, quien vincula su sustancia problema al tabaco y alcohol y no ha logrado una deshabituación, “indudablemente que va a aumentar su consumo porque, como decimos, las problemáticas de consumo no son un hecho, un momento, un objeto aislado, sino que están unidas a un hábito que llevó años construir y consolidar, por lo tanto no hay sólo sustancias legales ligadas a ello, sino conductas, actitudes, modos de vinculación consigo mismos y con los demás y contextos micros y macros relacionados a ellos.”

DROGAS DE PRESCRIPCIÓN: FULL PSICOFÁRMACOS 

En el caso de quienes hacen algún tratamiento con psicofármacos se plantea un escenario distinto. Como en todos los casos que venimos analizando, el encierro modifica los hábitos del usuarie: es posible que los vínculos se vuelvan más fragiles, también es probable que se dé una fuerte desestructuración de la rutina y que a causa de todo esto, el consumo de drogas con prescripción médica se vea alterado. Nuestro psiquiatra consultado confirmó que uno de los factores precipitantes, agravantes o desestabilizantes dentro de lo que son patologías en Salud Mental tiene que ver con el sentimiento de soledad y esto del aislamiento total coloca los vínculos en una situación de stand-by. “De por sí las personas que han tenido patología previa o ya consumían psicofármacos, han debido incrementar su dosis o en una de esas, también agregar otra medicación a su esquema terapéutico a causa de las situaciones de ansiedad, los sentimientos de ruina, de abandono, de desesperanza y de estrés, que genera esta situación de la pandemia”, finalizó.

Y ENTONCES, ¿QUÉ PASA CON EL ENCIERRO Y EL CONSUMO?

Las psicólogas del equipo de ABRA afirmaron que uno de los elementos característicos del complejo y múltiple universo del consumo problemático es la erosión y el debilitamiento de los vínculos, siendo pilar esta variable social para la comprensión de los mismos,

“por lo que este tiempo extraordinario, en el cual todos de alguna manera estamos siendo afectados, hace visible la importancia como sujetos sociales del encuentro con otros.”

Además, también plantean el aplanamiento del deseo en los sujetos que presentan un consumo problemático. Esta situación se ve agravada por la interrupción forzada por la cuarentena de muchos ámbitos de las tareas, actividades y proyectos cotidianos, lo que puede hacer que las personas generen un refuerzo en su vínculo con una sustancia; sin ser esto una ecuación simple o directa pero sí una orientación para pensar la problemática en estos tiempos.

O SEA QUE…

Todes nos vemos afectades por estos tiempos de pandemia y aislamiento social. No te preocupes si notás un cambio en tus hábitos de consumo: es un aspecto más de todo un conjunto de esferas de la vida personal y social que se ven modificadas por esta situación extraordinaria.

Si querés hacer uso de sustancias y te hacen faltan tips para reducir daños y riesgos, acá hay una serie de consejos, pegales una leída que nunca viene mal.

Si estás atravesando una situación problemática recordá que la SEDRONAR tiene la línea 141 de atención y escucha para brindar orientación y acompañamiento las 24 hs. en todo el país.