Ilustración de Catalina Iriarte

Ley de identidad de género: incoherencia legal

Por Simón Helú

¿De qué sirve la rectificación de partida de nacimiento Auto percibida?

Hace más de medio año el Registro Civil de la Provincia de Santa Fe rectifica partidas de nacimiento de las personas que no se reconocen hombre o mujer. En el género se pone autopercibido y se escribe el nombre elegido. 

Yo inicié este trámite a fines de 2018. Y la rectificación me llegó el 24 de Julio de 2019. Previo a eso me llamaron a una reunión con las autoridades del Registro Civil. Ese día leímos la Ley de Identidad de Género y me explicaron que si bien la ley no habla de personas sin género binario, hay una cuestión en la interpretación de cómo está redactada esta ley que da lugar a que se amplíen las posibilidades :

‘ARTICULO 3º — Ejercicio. Toda persona podrá solicitar la rectificación registral del sexo, y el cambio de nombre de pila e imagen, cuando no coincidan con su identidad de género autopercibida.’ 

Esa palabra autopercibida es muy importante porque indica nuestro derecho a nombrarnos.

En esa reunión también me explicaron que el RENAPER (Registro Nacional de las Personas) rechaza partidas que no sean F o M. Y otra cosa no menor: que dependía del gobierno, que si venía un ‘gobierno progre’ podíamos acceder a un DNI pero si lo perdíamos y cambiaba el gobierno nadie nos aseguraba que nos lo puedan rehacer porque no es parte de la ley. 

Cuando sacaron las partidas mandaron programas de TV y diarios a hablar con nosotres. En ese momento se sentía muy liberadora la esperanza de poder acceder a un derecho tan básico como un DNI. 

Este tema ,que siempre existió pero recién en esta década se le puso palabras, se usó como publicidad de esa gestión. 

Sin embargo más de 6 meses después seguimos sin tenerlo y el personal del Registro Civil desalienta que iniciemos el trámite. Porque para ello nos cortan el DNI a la mitad y nuestra identidad queda acreditada por un papel. Si RENAPER rechaza hacerlo, nos quedamos sin DNI viejo o nuevo, sin la posibilidad de rehacerlo ya que nuestra partida tiene nuestro nombre elegido y género autopercibido.

Cuando el estado no garantiza estos derechos básicos nos expone a:

-Que el respeto a nuestra identidad dependa de la ideología de quien te atiende (sea en sistemas de salud, escuelas, universidad, institutos y cualquier lado donde te pidan un DNI), aún cuando en la Ley de Identidad de género se exprese lo contrario.

-Tener que explicar nuestra identidad a cualquier extrañx de organismo públicos o privados (siendo que el resto de las personas no tienen que explicar ‘por qué o cómo’ se sienten mujer/hombre)

 -Que personas que no nos conocen nos digan por nuestro viejo nombre o cuestionen nuestra validez.

A nivel nacional se dieron a conocer los trámites de Tierra del fuego, donde las partidas llevan la denominación NO BINARIO/IGUALITARIO, en Mendoza se coloca una línea y en Buenos Aires se dio a conocer el caso de una partida donde después de un juicio se reconoció una partida como Feminidad Travesti. 

En Santa Fe ciudad, hasta Julio de 2019 eran 7 las personas que habían iniciado el cambio, sumando a Tegan en Casilda y otras personas en Rosario. Se desconoce una cifra certera de cuántas personas han iniciado el trámite en total, como también así se desconoce la cantidad de habitantes que no se identifican hombre-mujer.

Cabe recordar que aunque se inicie el trámite legal o no, la Ley de Identidad de Género (Nº26.743) dispone que las personas deben ser tratadas por su nombre autopercibido aún cuando no hayan hecho un cambio legal en su identidad: 

ARTICULO 12. — Trato digno. Deberá respetarse la identidad de género adoptada por las personas, en especial por niñas, niños y adolescentes, que utilicen un nombre de pila distinto al consignado en su documento nacional de identidad. A su solo requerimiento, el nombre de pila adoptado deberá ser utilizado para la citación, registro, legajo, llamado y cualquier otra gestión o servicio, tanto en los ámbitos públicos como privados.’

Para quienes siempre tuvieron un DNI que se corresponda con su identidad puede ser difícil de dimensionar lo importante que es esto a nivel social y administrativo. Para quienes tenemos un DNI que no se corresponde con quienes somos es lo mismo que no tener nada.

El reconocimiento de la identidad de las personas fuera del sistema binario de género no es una cuestión de opinión, es un derecho que el estado no está garantizando.