Areté: autogestión del disfrute libre de machismo

Es difícil, lxs que decidimos plantarnos ante las estructuras tradicionales lo entendemos muy bien. El costo de “lo alternativo”, lo que se construye desde lógicas cooperativistas, puede implicar un riesgo importante. La decisión política de construir espacios que prioricen la ética del cuidado y no solamente el hecho de vender escabio, no parece ser una opción cómoda, y mucho menos rentable. Salirse de la zona de confort, de la facilidad que brindan los privilegios, implica enfrentarse a las formas hegemónicas de construir, que dominan el terreno hace rato, incluso dentro de la escena musical.

Unx sale a una fiesta, un reci o una peña para divertirse, pasar un buen rato, supuestamente unx sale para “disfrutar”. Pero hay algo del contexto patriarcal en el que todavía estamos, que nos obliga a preguntarnos ¿cuánto de ese disfrute es genuino? ¿se puede disfrutar por completo cuando se sufre acoso en una fiesta? por ejemplo.

Muchas veces nos autoconvencemos y decidimos ignorar a los machos pero hay algo que hace ruido ¿Por qué siempre tenemos que ser nosotrxs las que se adapten? ¿por qué no construir nuestros propios espacios de disfrute, en los que la prioridad sea que todes la pasen igual de bien? parece imposible, si. Pero hoy vamos a demostrarte que no lo es.

Hay una productora independiente que viene abriéndose camino entre el machirulaje, a pasos agigantados. Puedo asegurarles que no andan con medias tintas, se la juegan hasta en los detalles más imperceptibles. Laburan fechas en Santa Fe y a pesar de lidiar con una escena musical rancia, copada por varones blancos y heterosexuales, Lxs pibis de Areté Independiente ya tienen un público constituido que proviene de los feminismos disidentes, un público bien del palo.

Sus propuestas incluyen artistas locales, identidades feminizadas y disidentes, identidades que escapan a los mandatos sociales. Dan a conocer pibxs que laburan ritmos auténticos, flasheros. Se esfuerzan en conseguir un producto completamente opuesto a lo que ofrecen las productoras comerciales: un producto lo menos streaming que se pueda.

El mes pasado nos deleitaron con la HIEDRA, una fiesta que invitaba a dejarse llevar por la música, las visuales y un ambiente muy propicio para la plena recreación. La grilla era prácticamente un convite al viaje sonorovisual de la mano de Crisálidas, Cinturón de Bonadeo y Salem Witches. Tres proyectos artísticos que vinculan variedad de instrumentos, melodías y una estética electrónica que transporta a les que participan de la experiencia de maneras especialmente pensadas. También participó Colectivo DOS, una grupa que ambienta fiestas con secuencias visuales atípicas, con una estética y una idea muy marcada.

 

 

Esta noche, les pibis de Areté traen una nueva propuesta: la Grita Insurrecta. Todas pibas, artistas, productoras de ritmos electrónicos y artistas visuales, un rubro que parecía estar disponible sólo para varones. Sumate, la noche promete ser de pleno goce, libre de machismo. Las pibas y las disidencias están a la cabeza, pues, tomaron la decisión política de generar sus propios espacios de disfrute, cueste lo que cueste.