Entrevista a Charo López

Entrevista colectiva por Jésica Dittrich, Nicolás Bitschin, Florencia Benítez Rausch y Valentina Reche.

Feminista, desde antes de ponerle ese nombre a sus pensamientos. Versátil, inquieta, copada y artista desde que tiene memoria. Con 38 años, ha formado parte de más de 30 obras de teatro, cuatro micros en internet, siete programas de televisión y dos de radio. Estamos hablando de María Carolina López Schmalenberger, o “la Charo”, que hoy pisa los escenarios de la mano de Persona, un show de Stand-Up que lleva adelante junto a Malena Pichot, Ana Carolina y Vanesa Strauch. Un grupo de amigas que trabajan juntas.

Este jueves 22 las cuatro mujeres, que la militan con su humor, se estarán presentando en la vecina ciudad de Santa Fe.  Pero antes, te traemos esta entrevista que nos dio Charo, en la que hablamos de humor, feminismo y, por supuesto, de mates.

—¿Cómo empezó tu carrera artística?

Creo que no hay una fecha de inicio. Uno nace con la vocación y ya desde la infancia la va trabajando.

—Y Persona, ¿cuándo y cómo surgió?

Con Ana Carolina veníamos cruzándonos porque ella hacía un ciclo de teatro que yo seguía. Cuando nos conocimos nos llevamos muy bien y decidimos empezar a hacer algo juntas, más o menos en 2014. Después la llamamos a Vane (Vanesa Strauch) para que nos presente, y se terminó sumando. Male (Malena Pichot) primero iba a vernos y después a probar de a poco, hasta que le dijimos “basta, quedate”.

—¿Cómo se organizan entre las cuatro para preparar el show?

Cada una arma su material y lo vamos cambiando muy de a poco. No es que borramos todo de un año para otro, sino que muta todo el tiempo. Sumamos cosas, sacamos otras, nos aburrimos, nos preguntamos mucho entre nosotras, nos miramos, nos damos devoluciones, trabajamos juntas, pero al contenido lo hace cada una.

—¿Para qué público está dirigido el espectáculo?

Creo que para todo público. No pensamos para quién. Pero sí notamos que últimamente está viniendo mucho varón heterosexual y nos llama la atención, nos tienen hartas. –dijo entre risas.

—Y hablando de esto, ¿cúal es la crítica que más reciben del espectáculo?

No lo sé, porque no leo las críticas, y nunca me dijeron algo directamente malo. Generalmente la gente que te habla te dice cosas buenas. Y los que dicen cosas malas seguramente lo deben poner en Alternativa Teatral –comentó refiriéndose al sitio web– pero yo no lo leo porque no me hace bien, no me interesa. Está re bien que a la gente no le guste, pero no quiero saber detalles.

—¿Consideran que lo que hacen es comedia feminista?

Somos feministas, entonces no sé cómo podríamos hacer comedia que no lo sea. Comedia no feminista es Midachi. Nosotras no podríamos hacer otra cosa que la que estamos haciendo.

—Hablando sobre el feminismo y un poco sobre vos, ¿cuándo te empezaste a sentir interpelada por este movimiento?

Empecé a ponerle nombre a lo que sentía hace unos 6 o 7 años. Antes ya era feminista, pero no sabía que mi pensamiento tenía un nombre. Me hubiera gustado saberlo muchísimo antes. Creo que si a los 11 hubiera tenido contacto con el material que tuve después, mi vida hubiera sido diferente. Por eso me emociona tanto que ahora haya muchas chicas súper jóvenes que ya saben lo que es el feminismo. Me parece que un poco las envidio.

—Quizás esto que decís tiene que ver con la marea verde, con esta revolución de las pibas. ¿Vos qué pensás de eso?

Que es lo mejor que nos podía pasar, porque para esas pibas ya no hay vuelta atrás. A esa edad, cuando abrís los ojos así, entendés todo, absolutamente todo. Aparte son mucho más despiertas que mi generación, porque ellas ya se ríen, se burlan de los machos y los miran desde arriba. Eso para mí es alucinante. Nosotras todavía estamos como más “Grrr” y a las pibas las veo entre glitter. Eso me emociona, me encanta. Y esa gente no se aburre después y dice “ay, no, todo esto era mentira”, sino que es para siempre.

—Y en ese sentido, con Persona, ¿buscan interpelar al público?

Sí, en lo posible sí. A veces nos da una carga extra de felicidad pensar “¡uy! voy a decir esto”, porque ya sabés que la gente va a reaccionar, para bien, para mal o con asombro. Si hacés chistes de mandarinas el público se va a reír un poco, pero no sé si le va a pasar mucho más o se va a acordar de tus comentarios. De vez en cuando, y esto es una teoría de Ana Carolina, un chiste de un pedo está bien también, para relajar, pero si haces todos chistes de pedos en un show, te ponés en una posición política que no está buena.

—¿Disfrutan las giras? ¿Cómo la llevan?

Sí, disfrutamos un montón, porque además de compañeras de trabajo somos amigas. Creo que primero somos amigas y después compañeras de trabajo. Es más, el laburo es como una excusa para joder. Así que sí, la pasamos muy bien, nos divertimos mucho de verdad. Somos afortunadas.

 

¿MATE O PORRO?

 

—Para hacer un programa de radio, ¿mate o porro?

Mate.

—¿Para antes de un show?

Mate.

—¿En una reunión familiar?

Mate.

—¿Y con amigues?

Mate.

—¿En una marcha?

Mate

—-¿Para ensayar?

Mate

—¿Una tarde en la plaza?

Mate

—¿Último deseo antes de morir?

Un porro, porque si me voy a morir sí me fumo uno, sino no puedo.