Fotos de Micaela del Fabro y Chano Giusti.

“Nuestra vida es un curriculum vitae”: la vida Trava en Paraná

La asamblea contra-hegemónica y estrategias autogestivas ante la desidia de la sociedad y el estado. situación de prostitución y de acceso al travajo de las personas travestis y trans de paraná. avances en el proyecto de cupo laboral de entre ríos. idas y venidas del área de políticas de identidad de género y diversidad sexual de la provincia.

Por Guillermina FerrarisAmira Lenzi Colman y Tabaré Echeverría

¿Cómo se preparan para vivir esta varieté?, vayan aprontando ese aplauso caluroso, porque ahora invitamos al escenario a las verdaderas protagonistas y divas de la noche.

De esta forma abrió el espectáculo la compañera trava que presentó las distintas performances de la noche del segundo sábado de mayo, en la fiesta que ellas mismas organizaron para recaudar dinero y generar un fondo de emergencia trava, “La Varieté Mostra: orgullo, fuego y furia travesti”. En la ciudad de Paraná, las compañeras se organizaron para diseñar estrategias contra-hegemónicas y hacer frente a la violencia que el Estado y la sociedad en su conjunto perpetúan sistemáticamente sobre sus identidades.

El debate sobre su situación laboral ha tomado una especial relevancia durante los últimos años. En territorio latinoamericano, las travas introdujeron un desafío dentro del movimiento feminista: instalaron el tema en la agenda e incitaron a las mujeres a adoptar la lucha como propia. En Argentina podemos contemplar un cuadro de emergencia social que atraviesa las posibilidades económicas con las que subsisten y un contexto de alta vulnerabilidad de sus derechos. De hecho, existe muy poca información estadística oficial sobre la situación socio-laboral de las personas  travestis y trans en nuestro país. La falta de datos oficiales nos exponen una situación urgente que requiere la pronta intervención del Estado.

En 2012, el INDEC y el INADI en conjunto lanzaron la “Primera Encuesta sobre Población Trans 2012: travestis, transexuales, transgéneros y hombres trans” como prueba piloto en el Municipio de La Matanza, Provincia de Buenos Aires. Debido a la escasez de otros censos tomaremos esta fuente como referencia para dar cuenta de la invisibilidad a la cual está sujeta el colectivo.

Las cifras indican que más de un 86% de la comunidad ejerce la prostitución como único medio de supervivencia.

Promedio de vida, una expectativa que no supera los 35 años: igual que en la edad media.

Educación, sólo el 64,1% pudo terminar la primaria y les poques que arrancan la secundaria no logran completarla.

Sistema de salud, el 80,4% no tiene obra social, prepaga o plan estatal.

Fuentes de ingreso, el 77% no recibe dinero ni apoyo de programas o planes del gobierno. El 72,2% está buscando otra fuente de ingreso y el 82,1% de esas personas afirma que su identidad trans dificulta el acceso al trabajo.

Capacitación laboral, el 43,5% realizó algún curso de capacitación o formación, pero el 51,6% de esas personas sostiene que el curso realizado no le sirvió para conseguir trabajo.

Como si todo esto fuera poco, las travas encuentran graves dificultades a la hora de generar vínculos afectivos e incluso la aceptación intra-familiar. La falta de oportunidades reales, la estigmatización y la violencia provienen de casi todos los sectores sociales, así sean conservadores o progresistas, la exclusión es transversal.

Es necesario hacer una revisión interna y motivar la autocrítica, inclusive de les que estamos luchando para que el panorama sea distinto. La propia voz de las compañeras es la que genera las reflexiones más profundas en torno a la construcción cultural con la que conceptualizamos a las travas. Muchas veces tenemos las mejores intenciones, pero en nuestros imaginarios solemos caracterizarlas como divas, exageradamente femeninas, que utilizan muchos brillos y maquillaje potenciado. Tendemos a concebir la cuerpa trava como aquella que utiliza recursos de belleza hegemónica y cuyo núcleo es vestirse de mujer. A veces, las concepciones culturales marcan los márgenes, limitan y estructuran. “Ser trava es paradójicamente la libertad”, consideró la activista trava Keili González, en diálogo con La Mate, y explicó que el acto performativo trava es la ruptura de las normas culturales impuestas por el hetero-patriarcado. Al mismo tiempo, es la autonomía de sus decisiones, aunque al hablar de esa autonomía no reniegan por convivir con las contradicciones de la heteronorma. Mientras no se construyan estereotipos que sean dañinos para el colectivo, la ambivalencia es parte del juego.

Foto de Micaela del Fabro

Las travas se organizan para paliar la crisis y el hueco estatal

Luego de una larga serie de ajustes perpetrados por el gobierno de turno y la ausencia de los anteriores, los sectores sociales afectados han ido fundando diferentes estrategias autogestivas para resolver problemas urgentes. Cuando el contexto es de crisis no queda otra: el pueblo se organiza para comer. En el territorio paranaense la feminización de la pobreza se ha incrementado al mismo tiempo que se generaron redes de contención y resistencia feminista. La organización de las pibas engendró espacios de debate y logística operativa en los que se discute el plan de lucha. Pero la realidad es que la lucha de las oprimidas es interminable y los feminismos, muy diversos. El sistema político entrerriano les exige a las travas que puedan “superarse”, como si cada una fuera su propio problema a resolver. Las travas saben muy bien lo que ocurre, son conscientes de que no pueden esperar ni un segundo más. Este año decidieron generar su propio espacio de discusión : la Asamblea Contra-Hegemónica.

La activista trava Iara Aranzazú Quiroga dialogó con La Mate sobre esta nueva iniciativa: “Nosotras estamos en una lucha que es la misma de todes, pero con una particularidad: tenemos que adecuarla a nuestro ritmo de vida, que es muy distinto al del resto”. Claramente necesitaban un espacio en el que sus voces fueran tomadas en cuenta, para construir una lucha colectiva de esa comunidad y dejar de pertenecer a otra.

”A la hora de recibir las migajas de pan que se tiran para todos lados, no llegamos ni siquiera a eso. Siempre estamos para levantar banderas y carteles. En las marchas nos ponen primeras en la columna, pero a la hora de dar un trabajo, si te he visto no me acuerdo”, detalló.

Nos contó que sus reuniones son abiertas y que cualquiera puede caer. No tienen un día, ni horario, ni lugar fijo, sino que se juntan cuando quieren y pueden hacerlo. Hay algunas reuniones previstas para trabajar fechas puntuales, como la Marcha del Orgullo Disidente. Si bien es un espacio combativo, adentro se vive un clima distendido, de humor y contención. También expresó: “A pesar de nuestras vidas tan golpeadas, los putos y las travestis transformamos todo en alegría. Con lágrimas en los ojos nos cagamos de risa de nosotras mismas, mirándonos en un espejo y diciéndonos que somos feas, gordas y putas. Nos abrazamos, nos ponemos a bailar, a saltar, nos chupamos y volvemos a llorar. Transmitimos toda esa energía fuerte, positiva, copada. Vamos reconstruyéndonos, somos nuestras enfermeras”, y agregó “es necesario encontrarnos entre nosotres, cada una aporta desde donde puede”.

Cada tanto se juntan a cenar, porque tanto activismo y lucha desgasta las cuerpas. Según Keili, hay algo que es imprescindible para el bienestar de la comunidad trava y es el amor por la otra persona, sin conocerla. ”Una entiende la necesidad de les demás como la propia, porque para mí es tan importante el plato de comida como el abrazo. Eso es el amor a lo desconocido, a la sensibilidad, a la alteridad”, afirma.

Soledad Henares es una militante torta que participa de Sexualidades Disidentes, una agrupación que en la descripción de su fanpage se define como política y sociosexual. Dialogó con La Mate acerca de este nuevo espacio y resaltó que significa un hecho único e histórico para su activismo. “Yo milito desde el año 2009 y por primera vez podemos ver a las compañeras travestis todas juntas, debatiendo, cada una con sus totales diferencias, pero organizadas”.

Sobre el surgimiento de la nueva asamblea, Sole relata que fueron las travas quienes convocaron a las demás compañeras. “Son ellas quienes le dan vida, algunas simplemente lo habitamos y acompañamos sus decisiones tratando de construir de forma horizontal”. Lo que comenzó siendo una serie de reuniones informales actualmente se constituye como un frente de batalla, al que decidieron titular : “Travas tortas y maricas en lucha”.

Una realidad ineludible es que el contexto en el que conviven las travas en Paraná es muy complicado. La situación de prostitución como único medio de supervivencia complejiza la posibilidad de organización. “Si vos no tenes garantizado ni el plato de comida, ¿qué vas a estar pensando en articular con otra?”, reflexiona Sole.  Sobre esto, Iara opina que algunas necesitan más contención que otras, y asegura que hay situaciones en que conviene ser asistencialistas con las compañeras. Aclara que es un asistencialismo diferente a la onda del bolsón y la foto. La idea es invitarlas y que ellas puedan generar un sentido, ser parte de la disputa. Hay que dejar afuera los egos, disponerse a escucharlas y prestar la cuerpa al servicio de esta lucha.

Foto de Mica del Fabro. Iara en la Varieté Mostra

¿Y el Estado Provincial?

Como ya hemos dicho, existen pocas investigaciones exhaustivas acerca de la situación de las personas travestis y trans. Las que hay suelen ser parciales y focalizadas en un territorio, algunas impulsadas por organizaciones de la sociedad civil y muy pocas oficiales. Esta falta de estadísticas demuestra la desidia del Estado hacia la comunidad trava-trans.

Según datos nacionales obtenidos en 2014, solo el 18% de las personas travestis y trans en Argentina habían accedido a un trabajo formal (dato recabado de Agencia Presentes). Además, la prostitución es casi un destino ineludible al que conducen las distintas formas de exclusión y que termina afectando su calidad de vida, ergo, su salud. Según datos del INDEC, 7 de cada 10 quiere otra fuente de ingresos.

Cabría preguntarnos cuáles son las estadísticas que la provincia de Entre Ríos puede ofrecernos, pero no hay cifras oficiales. Este cuestionamiento cobra importancia desde que el Senado de Entre Ríos sancionó el 6 de septiembre del 2017 la creación del Área Provincial de Políticas de Identidad de Género y Diversidad Sexual, que ya fue reglamentada y promulgada por el gobernador Gustavo Bordet.

Pasó más de un año y el Área que depende de la Subsecretaría de Derechos Humanos, a cargo de Matías Germano, continúa sin un presupuesto destinado y hasta hace pocos días permanecía sin une responsable. Ayer se conoció la noticia de que Alejandra Lorena Elcura asumió como coordinadora del espacio y el hoy se realizará una reunión organizativa para definir acciones concretas en materia de género y diversidad sexual.

Desde la Subsecretaría informaron que aún no se cuenta con una partida presupuestaria específica para el Área, ante esto, la nueva titular explicó: “En el decreto ha salido solo la designación por ahora, después, lo demás es una cuestión administrativa que hay que ir peleándola y bueno, esto recién arranca, para nosotros es un paso muy grande”.

Los objetivos y funciones que se desprenden de la sanción que creó el Área son varios, pero el primero reza: “Garantizar el pleno cumplimiento de los derechos que asisten en materia social, laboral y de salud”. Sin embargo, todavía no se han puesto en marcha políticas concretas en materia laboral. Esta situación derivó en un escrache a la Subsecretaría de DD.HH. el 2 de mayo de este año, realizado por las travas y les activistas LGTTBIQ+ de Paraná. El objetivo era claro: que el Estado provincial efectivice políticas públicas de empleo para la comunidad y que sean pensadas en conjunto con el colectivo trava-trans.

Foto de Sexualidades Disidentes. Compañeras Travas reunidas con Matías Germano.

Soledad Henares dijo a la Mate que veía el Área como: “un lugar posible para que las compañeras puedan generar políticas públicas. Nosotras reclamamos que el Área sea habitada por travestis porque son espacios donde pueden tener acceso al trabajo y además pensar ellas mismas lo que necesitan” y también contó: “esperamos que sean convocadas las compañeras travas pero por ahora no ha sucedido”. En diálogo con La Mate, Matías Germano respondió a este cuestionamiento: “que nosotros consultemos sobre una agenda que está planteada públicamente, me parece medio incongruente. Digo, está claro cuáles son hoy las necesidades más urgentes”.

El subsecretario contó que este nuevo espacio institucional estaba en proceso de “jerarquización”, es decir, todavía en camino de ser dotado “de los recursos necesarios y de las acciones que tiene que llevar adelante en este caso el Estado provincial”. Hoy sabemos que se ha concretado la designación de Elcura, militante lesbiana de Las Capitanas y participante de la Liga de Familias LGBTIQ+ de las Provincias, que fue puesta en funciones por la ministra de Gobierno y Justicia de Entre Ríos, Rosario Romero, el viernes pasado.

En diálogo con La Mate, Elcura expresó: “yo puedo hablar desde ahora en adelante, pero ya hemos venido proyectando un montón de actividades”, también precisó: “La política más fuerte con la que yo me comprometí es trabajar sobre el tema de la inclusión laboral trans, eso es lo más importante para mí”.

Germano fue consultado en repetidas ocasiones sobre las políticas concretas que el Área llevaba adelante, llegó a responder que actualmente se desarrollan programas de salud sexual y de hormonización desde el Ministerio de Salud pero algunas acciones son previas a la sanción del Área. Luego contó que están realizando un ordenamiento de las políticas existentes y proyectando avances en el acceso a la educación, la salud y la identidad.

En relación a la problemática de la educación, las compañeras travestis y trans de Paraná relatan que cuando le consultaron a Germano sobre las políticas que desarrollarían para garantizar sus estudios, él contestó ofreciendo las impresoras de la Subsecretaría para que puedan hacer fotocopias. A la postre y para mantener la memoria, el segundo objetivo del Área dispone: “Impulsar propuestas inclusivas, sustentadas en la diversidad de género, en todo el territorio en materia educativa, social, de salud, cultural y de trabajo”.

La nueva titular del Área de Identidad de Género y Diversidad Sexual fue consultada por las proyecciones que se prevén y respondió: “ahora estamos tratando de activar también un Área de cultura porque nos parece importante invertir en lo que es la cultura diversa por una cuestión de visibilidad”. También detalló que su objetivo fundamental es que Entre Ríos pueda ser cada vez mas inclusiva y que las travas tengan acceso al trabajo real y a capacitaciones.

La supervivencia en las personas travestis y trans se ve limitada por la exclusión trasversal que impacta sobre sus cuerpos. Esta violencia existe en la sociedad y se manifiesta en “la falta de acceso al trabajo, a la educación, a la salud y a la vivienda (entre otras cosas), pero también en preceptos culturales de los que el Estado es responsable. Entendemos esta violencia estructural como travesticidio social, cuyo último eslabón es el crimen, que denominamos travesticidio”, opina Sasha Sacayán, hermano de Diana, la histórica activista trava (Agencia Presentes). Es por esto que el activismo trava y trans reclama una intervención del Estado para que se garantice el cumplimiento de sus Derechos Humanos.

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Foto de Sexualidades Disidentes. Activistas reclamando en la puerta de la Subsecretaría de D.D.H.H.

Situación de prostitución y proyecto de cupo laboral trava trans

Para las compañeras la prostitución es casi la única posibilidad de un ingreso económico. Como antes mencionamos más del 86% la ejerce como el único medio de supervivencia. Y muchas veces el frío de la noche en la calle es algo que no se soporta más. Iara recordó: “ a mi me dijeron que la calle es un ring, sobrevive la más fuerte y gana la más ágil. Nosotras podemos estar destrozadas, cagadas de frío, de hambre pero siempre con la sonrisa de oreja a oreja, el culo al aire. La puta siempre está contenta, siempre sumisa. Pero siempre pilla y fuerte. Fuerte porque la noche golpea por todos lados. Los golpes: la droga, el alcohol, los cambios climáticos. El organismo no es el mismo después de estar con tantas personas”. Y reafirma que la prostitución es una entrada económica para subsistir, no un trabajo. El activismo de las travas tiene un costo para las personas en situación de prostitución, la visibilización pública las perjudica mucho. Iara nos cuenta que su cantidad de clientes disminuyó un 80%.

Cuando le preguntamos a Keili sobre la diferencia entre trabajadora sexual y prostituta nos contestó: “cuando hablamos de trabajo sexual hablamos de opciones, las travas no tenemos. Frente a esa situación hay que hacer una distinción. Conocí muy pocas compañeras que les gustaba ejercer la prostitución”. También nos contó una reflexión que tuve una compañera: “Vos tenés que saber que cada vago que se acuesta con nosotras nos viola porque hace abuso de nuestra condición de necesidad”

Las compañeras tienen que comer y se las arreglan para hacerlo. Y entre todas se ayudan. Keili empezó a militar desde muy chica, les llevaba forros a las travas para que no tuvieran que comprar. Y las travas le daban consejos, a pesar de que nunca tuvo la necesidad de prostituirse. Keili recordó: “Mis compañeras cumplían conmigo un rol educador. Una vez les pregunté cómo se ponían un forro y agarraron un palo de amasar y me mostraron. Me enseñaron cómo usar forro sin que el cliente se diera cuenta cuando él no quería usarlo”.

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Foto de Chano Giusti.

El Estado muchas veces no está a la altura de las necesidades de la sociedad y sobre todo no realiza políticas concretas en cuanto a la diversidad sexual y las identidades disidentes, y cuando las hay no son insuficientes. Las medidas son un cascarón que no profundizan la problemática de raíz. El jueves 30 de agosto se presentó un proyecto ordenanza de inclusión laboral de personas travas trans en la Municipalidad de Paraná. Tardó dos años en pensarse y escribirse. La concejala, Stefanía Cora, lo impulsó en conjunto con organizaciones de mujeres y de disidencia y diversidad sexual. Las compañeras travas siguieron luchando en la calle.  La concejala de la ciudad de Paraná por el Frente para la Victoria sostiene como primordial erradicar la discriminación y también detectar la problemática de la ausencia de incorporación laboral para la comunidad trava trans.

El martes 30 se cumplirán dos meses de la entrega del proyecto y le consultamos a Stefanía en qué situación se encuentra, nos contestó: “recibimos un informe jurídico como devolución del proyecto. En algunos puntos acordamos y en otros para nada. Nos reuniremos en una comisión de trabajo para discutir con representantes del bloque Cambiemos, Paraná de pie y Frente Renovador. Un dato que nos alienta es que el día que lo presentamos algunos representantes manifestaron que adherían al espíritu del proyecto.” Le preguntamos cuáles eran los puntos que estaban bien y cuáles estaban mal, respondió: “Una devolución fue que era una urgencia el petitorio pero en algunas de las citas la fuente que toma el ejecutivo es de Wikipedia. Dentro de las discusiones que estamos teniendo pensamos realizar un artículo más que sugiera a los sectores privados que también tengan algún tipo de beneficio de corte impositivo en caso de incorporar personal trava.”

Les pedimos sus opiniónes a Iara y Keili sobre el cupo laboral trava trans. La primera nos contó que: “Sería lindo camino a dejar para las de abajo, las pendejas. Al cupo laboral lo acompañó pero no es lo primero en mi agenda. A muchas compañeras las mata inyectarse sustancias: aceite de avión, silicona líquida, todas estas cosas para hacerse los pechos. Lo urgente sería poder generar un lugar donde las compañeras se puedan encontrar, donde demostremos que somos todas una sola. Somos lo mismo con diferentes pensamientos, diferentes contextos. Todo pasa por la clase social, como decía Pedro Lemebel, poeta chileno: ser puto y pobre no es lo mismo que ser puto”.  La segunda nos dijo que al principio cuando se habló en 2012, pensó que era discriminación, luego comprendió que la discriminación positiva generaba la herramienta. Y finalizó: “ante la situación de prostitución hay que ver cuales son las estrategias que podemos diseñar para que la compañera no tenga que salir siete días a la calle y que por lo menos tenga ir sólo cinco. Imaginense que hay compañeras que dicen que están en la calle, con el frío y sienten olor a guiso de los departamentos.”

Foto de Micaela del Fabro. Activistas Trava y de Sexualidades Disidentes en la última marcha por #NiUnaMenos.

El activismo trava y el trans-feminismo están en ascenso y logran despertar empatía y solidaridad entre los demás sectores comprometidos con el cambio social. Un ejemplo claro de esto es la propuesta de cupo laboral y de becas que surgió en la Toma de la Facultad de Ciencias de la Educación (UNER) y busca aprobación en el Consejo Superior de la casa de estudios.

La furia trava se contagia y está cada vez más organizada, la lucha histórica de la comunidad se subleva contra la moral y la exclusión. Se apropió de la calle y sus gritos se oyen cada vez más fuerte, el tiempo de los oídos sordos pasó. Es hora de que la sociedad reconozca esta desigualdad y podamos entender la urgencia de políticas que reviertan la situación.